Montaner discrepa con la UE por abolir
sanciones contra gobierno cubano
Entrevista a
Carlos Alberto Montaner
Por Carmen Chamorro García
Corresponsal de Iberoamérica
carmen@prensalatina.info
El escritor y columnista cubano
Carlos Alberto Montaner ha calificado de error la actuación de la Unión
Europea (UE) al abolir recientemente las sanciones impuestas a la isla con
motivo de la ola represiva a la disidencia cubana en el pasado año 2003.
En este sentido, Montaner, en declaraciones directas a esta corresponsal
tras su participación en el V Foro Atlántico, bajo el título “Cuba: de la
dictadura a la democracia”, ha afirmado que no hay elemento o movimiento
alguno que permita pensar que exista o vaya existir un cambio de rumbo, “por
lo que estar premiando al Régimen castrista por algo que no ha ocurrido,
cuando se debió haber levantado esas sanciones en el momento que se empezara
a ver buena voluntad por parte del gobierno cubano, es un craso error”.
De la intervención de Montaner en tan eminente foro, -que contó con la
participación de Mario Vargas Llosa, Rosa Montero, Raúl Rivero, Zoé Valdéz,
Rafael Rojas, Iñaqui Anasagasti, Esperanza Aguirre-, se desprende que
Estados Unidos sigue siendo un elemento muy importante en el acontecer
cubano. En todo caso, lo probable es que la transición cubana comience para
Montaner durante el mandato del próximo presidente de EE.UU., ya sea Barack
Obama o John McCain y el peso de Washington en el quehacer cubano seguirá
siendo significativo.
Según Montaner, el objetivo del V Foro, -organizado por la Fundación
Iberoamérica Europa y la Fundación Internacional para la Libertad-, ha sido,
principalmente, respaldar a la oposición democrática dentro y fuera de Cuba
y tratar de alentar un cambio pacífico hacia la democracia.
Así las cosas, Montaner para quien el discurso de la disidencia cubana debe
apuntar a la búsqueda por todos los medios de la democracia, dado que Cuba
no puede seguir siendo la excepción comunista en el mundo, ha dejado claro
que existe una total interrelación entre los grupos de exiliados españoles y
de Miami, así como una conversación muy fluida con el Ministerio de Asuntos
Exteriores español, PP (Partido Popular), PNV (Partido Nacionalista Vasco),
Convergencia Catalana y el PSOE, “nuestra idea descansa en mantener
relaciones con todos los demócratas españoles, con todas las fuerzas
políticas y no sólo con la derecha ó izquierda”.
Por otra parte, ha estimado que si Raúl Castro intentara un cambio real del
sistema, EE.UU., tendería la mano y favorecería las relaciones entre ambos
países incluyendo el levantamiento del embargo, “pero si se prolongara la
dictadura o se adaptara al modelo chino o vietnamita, nada de esto
sucedería”,- continúa diciendo Montaner- “porque Fidel no conseguirá la
supervivencia del Régimen tras su muerte; Cuba no podrá continuar siendo la
excepción marxista-leninista del planeta”.
Por lo visto, tal y como lo explica el columnista, los dos candidatos
norteamericanos ya han establecido sus vínculos con los disidentes, sin
obviar que ninguno de los dos partidos siente la urgencia de modificar su
política, pero si de seducir a la mayoría de los votantes cubano-americanos,
así como evitar el éxodo masivo de cubanos hacia Estados Unidos.
Lo que le conviene a Estados Unidos que suceda en la Isla es que se produzca
una transición pacífica hacia la democracia y que la Isla genere suficientes
riquezas para retener a sus habitantes sin que tengan que recurrir a la
emigración clandestina a La Florida, lo que Montaner define como una
política de apaciguamiento y contemporización.
Carlos Alberto Montaner ha manifestado, en tono nostálgico, a esta
corresponsal, que está acostumbrado a escuchar las cosas más peregrinas y
más descomunales (terrorista, agente de la CIA) en torno a su persona por
parte del Gobierno de Fidel dado que forma parte del oficio de estar
exiliado. “Todo ridículo, porque carece de peso”, dice, “es una manera de
tratar de silenciar al adversario, pero en el fondo, no es nada negativo,
nunca me ha cerrado ninguna puerta, aunque me he tenido que defender
lógicamente”.
Para finalizar su discurso y dado que el estado anímico de Cuba es una
mezcla entre la desesperanza y “el sálvese quien pueda”, una parálisis
social, el escenario político post-Fidel que Montaner diseña es el
siguiente: el que llegue al poder tras el fallecimiento de Fidel Castro
tiene dos opciones claras, abrir paso al juego democrático con amplitud de
márgenes de participación y reservar el control de las fuerzas armadas. En
el momento que se imponga el régimen por la fuerza, “el desenlace será
violento e incontrolable, o lo que es lo mismo, se iniciará a tiros el
cambio tan anhelado y que el Gobierno se niega a adoptar, un escenario que
no se merece el pueblo cubano.
En otro orden de cosas, a la pregunta formulada por esta periodista sobre la
propuesta del gobierno español de elevar al Parlamento la posibilidad de
acceder al voto por parte de los inmigrantes con permiso de residencia, el
columnista cubano ha aseverado que le parece justo, correcto e inteligente.
“El que paga impuestos ha de tener derecho a ejercer su voto en las
elecciones, porque esas obligaciones se transforman también en
responsabilidades y derechos. Es una lástima que no se extienda más esa
medida”.
Junio 14, 2008
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