|

 |
LOS
CUBANOS
Historia de Cuba en una lección
Carlos
Alberto Montaner
Un recorrido por la
historia de Cuba, rápido pero no superficial, con el acento
puesto en las circunstancias internacionales que fueron
modelando el acontecer del país. La obra también explica
cómo y por qué ocurrió la revolución cubana. En los dos
últimos capítulos el autor se aventura a vaticinar cuál
pudiera ser el destino de la nación cuando se dé inicio a la
inevitable transición hacia la democracia en el plano
político y a la sensatez en el terreno económico.
CARLOS ALBERTO MONTANER es
autor de más de veinte libros de ensayos y narraciones.
Publica una columna semanal en decenas de diarios de Europa,
Estados Unidos y América Latina. Ha sido profesor
universitario. Salió de Cuba en 1961 y se radicó en España a
partir de 1970. En 1990 fundó la Unión Liberal Cubana con el
objeto de impulsar en Cuba una transición pacífica hacia la
libertad y la prosperidad. |
|
192 páginas
5.5" x 8.5"
Encuadernación: Perfect Bound
Año: 2006
ISBN: 1-893909-24-7
Copyright: bcg
$19.95
Para
comprar:
Enviar un cheque o giro postal a:
Brickell Communication
2333 Brickell Ave. Suite H1
Miami, FL 33129
$20.00 US
Dollars
(Incluye gastos de envío para EE.UU.)
$25.00 US Dollars
(Incluye gastos de envío para cualquier otro país)
|
ÍNDICE
-
Prólogo
-
Los
cubanos y sus remotos orígenes
-
Indios,
conquistadores y otros factores
-
Señas
de identidad: azúcar, tabaco, ron y café
-
La
ilustración y el impacto de las revoluciones norteamericana y
francesa en Cuba
-
Anexionistas, autonomistas e independentistas
-
De la
insurrección a la independencia
-
Del
Maine a la república
-
La
República mambisa (1902-1933)
-
La
República revolucionaria (1933-1959)
-
Instauración del comunismo (1959-1963)
-
La
sovietización de Cuba
-
La
transición posible
-
Una
Cuba futura
-oOo-
PRÓLOGO
Este
libro está basado en una serie de televisión originada en un curso
universitario. El 24 de julio de 2004, animado por una grata
experiencia previamente ensayada en el Instituto San Carlos de Cayo
Hueso, el Instituto de Estudios Cubanos y Cubano-Americanos de la
Universidad de Miami, dirigido por Jaime Suchlicki, me invitó a
dictar un seminario de un día bajo el ambicioso título de Los
cubanos: historia de Cuba en una lección. Posteriormente,
Hispavisión,
una empresa de televisión fundada por el actor Jorge Félix, me pidió
que convirtiera las notas de clase en una serie de 13 capítulos. Ése
es el origen de este libro.
El
objetivo del curso era transmitir la esencia de la historia cubana a
varios tipos muy diferentes de personas: el público en general
interesado en un país que, por las razones que fueren, lleva medio
siglo de notoriedad internacional; los exiliados de los primeros
tiempos que, debido a su temprana emigración, tenían algunas lagunas
que deseaban llenar; sus hijos y nietos, criados en Estados Unidos,
y, por lo tanto, justifi cadamente ignorantes de la historia de la
nación de sus mayores; y los cubanos educados en la interminable era
de Castro, víctimas de una visión distorsionada por la ideología
marxista que no buscaba otra cosa que justifi car la existencia de
la dictadura en hechos pasados arbitrariamente interpretados. Luego
se descubriría que existía una categoría de asistentes al seminario,
no prevista en el proyecto original, que se presentó en esa primera
convocatoria: algunos diplomáticos de diversos países, sumados a
latinoamericanos y norteamericanos interesados en averiguar cómo y
por qué la historia de Cuba había derivado hacia un desenlace tan
dramático, prolongado y excéntrico como ha sido la tiranía comunista.
El
propósito y los resultados del seminario me parecieron muy útiles.
Hay muy buenas historias de Cuba –Ramiro Guerra, Leví Marrero,
Portell Vilá, incluida la valiosa síntesis escrita por el propio
Suchlicki–, pero leer cuidadosamente varios centenares de páginas de
esos manuales requiere un esfuerzo que quienes no son estudiantes
regulares rara vez están dispuestos a realizar. En todo caso, ¿en
qué consiste esta vaporosa “historia esencial de Cuba” que debe
saberse para poder entender la experiencia del pueblo cubano? No
podía ser escoger hechos muy notables –las fundaciones de las villas
y ciudades, el control y exterminio de las poblaciones indígenas,
los enfrentamientos con los piratas, las guerras de independencia,
etcétera– y situarlos en el tiempo. Esa es la fórmula convencional,
muy válida, pero tal vez incompleta. Había algo aún más importante:
discernir qué factores internacionales habían desencadenado ciertos
acontecimientos en Cuba. Al fi n y al cabo, Cuba era esencialmente
un elemento más del complejo mundo occidental. En ese caso, su
historia fundamental sólo podía entenderse dentro de un panorama muy
general que no sólo abarcaba el ámbito americano, sino también el
europeo. La clave estaba en encontrar los hechos universales que le
dieron sentido y forma a nuestro mundo contemporáneo y lograr situar
a los cubanos en ese contexto.
Los
cubanos, o los hispanocubanos, pues, que comenzaron dependiendo de
la casa de Trastámara, más tarde tuvieron reyes Habsburgos y
Borbones, fueron parte importante de un enorme y belicoso imperio,
sintieron los coletazos de la Ilustración, de las revoluciones
americana y francesa, del liberalismo y de la expansión del
capitalismo, y mientras luchaban por crear la república propia,
vivieron esa experiencia en la ajena, en la española de 1873,
precedida por un breve reinado italiano de escasa caladura, el de
Amadeo de Saboya. Más tarde, hasta la Isla llegaron las ideas
radicales de anarquistas y marxistas, mientras los sindicatos
dieron sus primeros pasos al ritmo de los europeos, y todo ello
ocurría bajo la sombra y la influencia del gigante estadounidense
donde, poco a poco, iba cobrando forma la nación más rica y poderosa
que había conocido la humanidad.
Era ahí,
dentro de las coordenadas del gran panorama occidental, donde había
que encontrar la historia esencial de Cuba para luego llegar a
entender la desgraciada etapa de la segunda mitad del siglo XX,
dominada por la dictadura comunista, cuando Castro arrastró la Isla
hasta el vórtice mismo de la Guerra Fría. El reto consistía en
sintetizar todo esto en un largo día de conversación y análisis, y
parece, afortunadamente, que fue posible.
La obra
concluye con dos optimistas ejercicios de futurología: el primero
imagina cómo los cubanos pueden desembarazarse pacífi camente de la
tiranía, si es que en la Isla suceden los cambios más o menos como
ocurrieron en la Europa del Este. El segundo describe qué puede
suceder en una Cuba abierta a las libertades políticas y al mercado.
Esos dos textos ideales como colofón– fueron adaptados de una
conferencia dictada en Florida International University, en una
serie auspiciada por el Presidente de esa institución, el Dr.
Modesto Maidique. El tema era hermoso: ¿cómo puede ser Cuba en el
2020? Francamente, si se impusiera la racionalidad el futuro es muy
prometedor. Sólo que la premisa, claro, resulta muy problemática. |