Lecturas a la sombra
Gina Montaner
El reposo de la canícula ya está aquí
y para muchos representa la oportunidad de tumbarse a la sombra del bochorno
para leer un libro. Como cada año, las principales revistas de Estados
Unidos y los críticos del suplemento literario del New York Times (la
biblia de la intelectualidad) recomiendan lecturas de verano, ideales para
el dolce far niente en una cala de las Bahamas o en las exclusivas
playas de los Hamptons. Lo importante es leer y hay para todos los gustos:
desde un best seller de la temporada hasta los clásicos de toda la
vida.
El semanario Time (edición 13 de julio) invitó a una serie de
autores a recomendar lecturas placenteras y en la selección destacó la
variedad: la serie de cómics Scott Pilgrim, de Brian Lee O'Malley.
Pilgrim, el héroe de esta colección ilustrada, es un muchacho de 24 años que
ha de enfrentarse a los siete malvados ex novios de Ramona Flowers para
conquistar el corazón de la muchacha. Y para los que nunca renuncian a una
obra que no pasa de moda, la revista señala The Man Who was Thursday,
de G.K. Chesterton, un autor que apenas se lee hoy. El protagonista es un
poeta metido a detective resuelto a acabar con el pesimismo de su tiempo.
Entre las novelas que este año han tenido éxito mencionan Olive Kitteridge,
de Elizabeth Strout. Se trata de la historia de una cáustica mujer que
mantiene una relación tormentosa con su esposo, su hijo y sus vecinos.
En la lista configurada por Time no faltan las sugerencias de
figuras públicas. Después de sucumbir a los encantos de Los hombres que no
amaban a las mujeres, el economista Paul Krugman probará suerte con la
segunda entrega de la trilogía del fallecido Stieg Larsson. Mientras que en
Europa los lectores ya están disfrutando del último libro de Millenium,
en Estados Unidos los fans de Lisbeth Salander tendrán que esperar
antes de saber el desenlace de una obra interrumpida por la inesperada muerte
de su autor.
Newsweek (edición del 13 de julio) tampoco ha querido quedarse atrás
a la hora de encomendar lecturas para el descanso estival y lo ha hecho
publicando una lista de cincuenta libros a prueba de los vaivenes de las
tendencias. Acorde con los tiempos de crisis que vivimos, el número uno es
The Way we Live now, un clásico de Anthony Trollope que en su época fue
una feroz sátira de la corrupción moral en la era victoriana. El semanario
recuerda el parecido del personaje Augustus Melmotte con el más grande
estafador de este siglo, el villano de Wall Street Bernie Madoff. En cuanto a
libros recientes, entre el medio centenar escogido no olvidan al japonés
Haruki Murakami con Underground, una colección de entrevistas que
evocan y recrean el atentado en 1995 en el metro de Tokio con gas sarín. Una
crónica que retrata fielmente las corrientes terroristas que nos azotan. Un
ensayo que ha prendido en los Estados Unidos es Bad Mother. La autora,
Ayelet Waldman, reconoce que, a pesar de adorar a sus hijos, su esposo ha sido
y es su más grande amor. Con mucho humor y una pizca de sentimentalismo,
Waldman reflexiona sobre la maternidad. Tampoco olvidan un éxito exportado de
Europa: La elegancia del erizo, de la francesa Maueil Barbery. La
amistad entre la portera de un inmueble y una precoz niña de doce años ha
seducido a ambos lados del Atlántico.
Desde las páginas del New York Times uno de los temidos críticos
literarios del país, la anglojaponesa Michiko Kakutani, recomienda The Girl
who Played with Fire, segundo libro de la trilogía Millenium. Si
Larsson viviera respiraría tranquilo, porque Kakutani le da un notable a una
novela de la que alaba su capacidad de armar un complicado rompecabezas, a
pesar de la tendencia del sueco a dar por buenas demasiadas coincidencias para
encajar las piezas de sus thrillers. Si bien es cierto que la saga de
la hacker Lisbeth Salander y el periodista Mikael Blomkvist no ha
causado en los Estados Unidos el mismo furor que en Europa, aquí también tiene
seguidores, ansiosos de leer las aventuras de esta pareja condenada a los
desencuentros.
unque estamos en plenos meses de calor y asueto, las editoriales ya apuntan
a las publicaciones de otoño. El gran dilema es cómo y cuándo programar la
salida de un libro en papel y electrónicamente. Hay tiempo para deshojar la
margarita: ¿en e-book o impreso y con tapas? Tenemos todo el verano
para pensarlo.
Agosto 3
, 2009
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